Saltar al contenido
Desde el 28 de enero de 1938

Tan grande como la gente que lo construye.

Nacimos en un rancho de madera y zinc, en un barrio de veraneo. Desde entonces, socios, vecinos y dirigentes levantaron con sus manos cada cancha, la tribuna y el gimnasio. Esta es esa historia, lo que nos mueve y quiénes conducen el club hoy.

1938

nace el club

1952

abre el Estadio

1996

abre el Canil

+6.000

personas, hoy

La tribuna de hormigón del Estadio del Club Malvín, recién terminada, con el cartel Club Malvín sobre la entrada
1952 · La tribuna de hormigón del Estadio, recién terminada
Lo que nos mueve

Misión y visión.

Misión

Ser un club modelo, equilibrado y económicamente viable, en permanente crecimiento, que nos permita desarrollar e impulsar actividades sociales, deportivas y culturales que fortalezcan las relaciones entre nuestros asociados y de estos con el barrio, como forma de contribuir por y para los malvinenses, con los valores de una vida sana y saludable que nos acompañan desde nuestra fundación en 1938.

Visión

Queremos un club a la vanguardia dentro de las instituciones deportivas nacionales y con proyección internacional, con instalaciones e infraestructura de primer nivel acorde a las necesidades.

Nuestra historia

88 años de historia playera.

Del rancho de Río de la Plata casi Orinoco al club que hoy late con más de 6.000 personas. Cada etapa tuvo nombres propios y una barriada entera empujando.

1938 · Nace en un rancho de madera y zinc

El Club Malvín quedó constituido el 28 de enero de 1938, en una zona de Montevideo que entonces era de veraneo y descanso. La primera sede fue uno de los típicos ranchos de madera y zinc, en Río de la Plata casi Orinoco, arrendado por el primer presidente provisorio, don Alberto Nieto.

Ese mismo año empezó el deporte: el club jugó el campeonato federal de básquetbol de 4.ª de Ascenso en su primera cancha, en Amazonas frente a Mal Abrigo, construida por los propios dirigentes, socios y jugadores.

Vinieron tres sedes más: una casa vieja con una canchita de bochas en Pilcomayo y Amazonas, otra de madera en Orinoco y Amazonas, y una de las casas más lindas del barrio, en Michigan entre la Rambla y Orinoco. Ahí, en una pista de patín que el club construyó al fondo, empezaron los bailes y los espectáculos.

La primera sede del club, un rancho de madera y zinc
La primera sede, en Río de la Plata casi Orinoco.

1946 · Un predio entre los médanos

La cancha de Amazonas ya quedaba chica. Por intermedio del Banco de Crédito apareció la posibilidad de comprar un predio de 4.500 metros cuadrados en los médanos que iban de la parroquia hacia el norte. La asamblea aprobó la compra, sabiendo que sobre la costa era imposible conseguir algo así.

Un año después se colocó la piedra fundamental. La obra avanzó despacio y la barriada fue decisiva para conseguir las bolsas de portland y el hierro. Los planos los hizo en forma honoraria el arquitecto Raúl Sichero, socio del club, con la colaboración de Rubén Carcavallo.

Dos nombres la empujaron: don Alberto Martínez Oliva, presidente durante varios ejercicios, que falleció en 1951, y don José García Patiño, comerciante de la zona, que asumió el compromiso de terminarla.

1952 · El Estadio y su tribuna de hormigón

Con el trabajo de esos dos hombres y el esfuerzo de decenas de socios y amigos, el 30 de agosto de 1952 se inauguró el Estadio del Club Malvín. Tenía una tribuna de hormigón para 3.000 personas sentadas, y una sede social con un pequeño gimnasio y una cantina amplia.

A la inauguración fueron el intendente de Montevideo, Germán Barbato, y el presidente de la Junta Departamental, Ignacio Bassano. Ahí se comprometieron a expropiar los predios linderos sobre Legrand, Rivera y Gallinal para crear un centro deportivo en Malvín.

La tribuna del Estadio llena de público en una noche de básquet
La tribuna llena, en los primeros años del Estadio.
Un quinteto histórico de Malvín posando en la cancha del Estadio
Un quinteto histórico, en la cancha del Estadio.

1975 · La presidencia de Juan Francisco Canil

Otro mojón de la historia malvinense fue la presidencia de Juan Francisco Canil, “Cacho”. Desde 1975 y hasta fines de los ochenta reconstruyó la institución en todos los aspectos y llevó al básquetbol del amateurismo al profesionalismo.

En esos años se construyeron las canchas de tenis, gracias al esfuerzo de Virginio Peluso, abrió la sala de musculación y se cumplió el sueño de muchos socios: la piscina abierta.

El quinteto de Malvín de 1974
El quinteto de 1974.
Una cena multitudinaria de socios y familias del club, con mesas largas
Las cenas de socios, una tradición del club.

1996 · El Gimnasio Juan Francisco Canil

El gimnasio cerrado era un anhelo viejo. La obra arrancó en 1994, con un club que peleaba cada temporada por la permanencia y por seguir creciendo. La gran oportunidad llegó con la venta de Juan Manuel Moltedo al Il Messaggero de Roma y con la transferencia de Marcelo Capalbo en el medio local.

Una empresa levantó la estructura de hormigón y el resto lo hizo la gente del club. Hubo socios que hicieron la instalación eléctrica y otros que colocaron los aros. Los tableros llegaron de Canadá y las gradas eran las de las domas de la Rural del Prado. Con la plata justa, la obra la terminó casi solo Efraín Gil Morales, que entraba todos los días a las seis de la mañana. En el Federal de 1995, mientras se colocaba el piso, Malvín jugó de local en el Cilindro Municipal.

Cacho Canil, que había empujado el gimnasio por todos los medios, falleció antes de verlo terminado. El 28 de enero de 1996, el día del aniversario del club, el presidente Werther Yánez descubrió las placas con su nombre, en una noche de festejo con básquetbol femenino y masculino, gimnasia rítmica, handball, vóleibol, fútbol de salón y karate.

Los directivos de aquel momento no dudamos ni un instante en que el nombre del nuevo gimnasio debía ser el de Juan Francisco Canil.

Werther Yánez, presidente del club en 1996

Hoy · Seguimos haciendo historia

El Canil es el centro del club y el hacedor de innumerables alegrías. Alrededor de él, hoy viven el club más de 6.000 personas: más de 40 actividades, un plan de educación acuática único en el país y un básquet profesional, con un femenino que ganó 24 campeonatos: las playeras son las más ganadoras de la historia del básquetbol femenino nacional.

Lo sostiene lo mismo que en 1938: la gente que lo hace todos los días.

El Gimnasio J. F. Canil lleno en un partido de básquet de Malvín
El Canil, lleno, en una noche de básquet.
Quiénes conducen el club

Comisión Directiva.

  • PresidenteSergio Somma
  • VicepresidenteGabriel Coito
  • SecretarioSebastián Domínguez
  • TesoreroDardo Ríos
  • ProsecretariaSara Alaluf
  • ProtesoreraSusana Arévalo
  • VocalPatricio Caumont
Sumate

Seguiremos haciendo
historia juntos.

Vení a conocer el club: la tribuna, el Canil, las piscinas y la gente. Escribinos y coordinamos una visita.

¿Te ayudamos?
Asociate Escribinos